Confieso que lo he hecho en más de una ocasión. Es casi un instinto gritar a tu hijo para llamar su atención.
Sé que estoy a punto de gritar cuando mis hombros se tensan, mi mandíbula se aprieta y mi respiración empieza a acelerarse.
He descubierto que si me detengo un momento y respiro un poco puedo manejar la situación de una manera más positiva. Es lo que yo llamo la Pausa de los Padres Pacíficos.
Cuando llegue una situación que te tenga alterado sigue estos pasos.
- Stop (pausa).
- Respira.
- Reflexiona sobre la situación.
- Reacciona con intención positiva o aléjate.
Recuerda que estamos enseñando constantemente a nuestros hijos. Una forma en que aprenden es observándonos como padres. Si elegimos reaccionar de forma tranquila, ellos elegirán reaccionar de forma positiva cuando se encuentren en situaciones de su contexto social.
Buena suerte con tu próxima oportunidad de practicar la Pausa de los Padres Pacíficos.
- Entrenamiento:
- Una persona
- Lecciones:
- Vida, Relaciones, Familia
- Ubicación:
- En línea
- Coste del servicio:
- Gratis







