Cómo sobrevivir a un percance profesional - Catrena Bowman

17 de noviembre de 2017por FCG

Todo profesional ha cometido alguna vez un error. Los pequeños contratiempos son más fáciles de pasar por alto, como una errata en un documento o un error de formato en una hoja de cálculo. Otros errores son más difíciles de solucionar, como compartir accidentalmente información confidencial con el cliente equivocado o darte cuenta de que hiciste mal las cuentas del presupuesto anual de tu departamento y ya está en uso.

Tanto si el error es grande como pequeño, lo importante es centrarse en cómo recuperarse de él. Tenga en cuenta que, sea cual sea la situación, su reacción ante el error desempeñará un papel importante en la eficacia con la que sobreviva al percance. Los siguientes pasos pueden ayudarte a ser proactivo y salir airoso del error.

Da un paso atrás y evalúa la situación.

Este es el primer paso que debe dar cuando se dé cuenta de que ha cometido un error. Es un paso importante porque te ayudará a determinar claramente lo que tienes que hacer para seguir adelante. Respirar inmediatamente y dar un paso atrás para evaluar lo sucedido te ayudará a analizar la situación de forma objetiva para evitar reaccionar de forma exagerada.

Tómate unos momentos y pregúntate ¿Hasta qué punto ha sido grave tu error? ¿A cuántas personas afectará? ¿Puedes disculparte y seguir adelante o tiene consecuencias muy graves? Si te cuesta analizar la situación sin ponerte emocional, pide ayuda a un amigo íntimo o a un familiar (sin revelar información confidencial, por supuesto).

Procesar tus emociones con ellos primero puede ayudarte a ser objetivo sobre la situación más rápidamente. Y puede que incluso te den un buen consejo. La clave es no reaccionar precipitadamente. Si es necesario, sal de la oficina o date un paseo para aclarar tus ideas.

Asume tu responsabilidad.

Una vez que hayas evaluado la situación y determinado cuáles son los siguientes pasos para rectificarla, asume el error. Si ha determinado que todo lo que se necesita es una disculpa, asegúrese de que se produce lo antes posible, con las personas adecuadas. Si cometió un simple error, puede que la situación sólo requiera que lo notifique a su equipo. Si ha sido un error más grave, en la mayoría de los casos también tendrá que informar a su jefe.

Cuando hables con ellos, no te andes con rodeos. Ve al grano. Sean cuales sean las circunstancias, al asumir la responsabilidad de tu error es importante ser claro sobre lo ocurrido y evitar tratar de minimizarlo. Será más fácil corregir el error si proporcionas información precisa desde el principio y ofreces posibles soluciones. Admitir ante tu jefe, equipo o cliente que has cometido un grave percance puede dar miedo, pero a la larga apreciarán tu sinceridad y preservará vuestra relación profesional y vuestra marca, aunque su primera reacción no sea positiva. Cuando ofreces una solución, ofreces una sensación de tranquilidad de que puedes encargarte de rectificar la situación.

Prepárese para el control de daños.

Este es otro paso importante que debes dar, y cuanto antes empieces a controlar los daños, mejor. ¿Eres capaz de arreglar la situación por ti mismo? Si sólo se trata de un error tipográfico, puede ser tan sencillo como enviar una nueva copia pidiendo al destinatario que no tenga en cuenta la versión anterior del documento.

¿Le ha ocurrido este error a alguien de su equipo? Es posible que puedan compartir contigo medidas útiles que puedes tomar para remediar la situación. Si has cometido un percance grave, lo más probable es que tengas que decidir un plan de acción con tu jefe.

Si el error es tan grave que tu puesto de trabajo podría estar en juego, no vayas a la reunión dando por hecho que te van a despedir. Esfuérzate por encontrar una solución (o varias) antes de entrar en el despacho de tu jefe y decide qué medidas tomarás en el futuro para evitar que el error se repita.

Gestiona el problema.

De nuevo, es importante ser proactivo, especialmente si ha cometido un error grave. Elabore un plan de acción a tres y seis meses vista para evitar que su error tenga más consecuencias. Si el error ha sido tan grave que te han puesto a prueba, no esperes pasivamente a que pase el tiempo. Aprovecha la oportunidad no sólo para aprender de tu error, sino también para desarrollar tu capacidad de recuperación.

Lleve un registro de todo lo que haga para mejorar la situación y consulte a su jefe o equipo con frecuencia para informarles de los pasos que está dando. Esto te ayudará a generar confianza en tus capacidades para seguir avanzando. Mantener la confianza en ti mismo después de cometer un error, y asumir la responsabilidad por ello, te ayudará a demostrar tu capacidad de recuperación en situaciones difíciles.

No dejes que tus errores te definan. El famoso ex entrenador de baloncesto de la UCLA John Wooden dijo: "Si no estás cometiendo errores, entonces no estás haciendo nada". Así que no dejes que cometer un error te desanime y te paralice en tu carrera profesional.

Es importante centrarse en el futuro e identificar qué lecciones se pueden extraer de la situación. Determina en qué puede ayudarte el error: tal vez debas ser más precavido u orientarte más a los detalles en el futuro. Sea cual sea el error, recuerda que debes aprender de la situación y seguir adelante.

https://catrenabowman.com/wp-content/uploads/2024/08/Logo-4.png

Visítenos en las redes sociales:

https://catrenabowman.com/wp-content/uploads/2024/08/Logo-3.png

Visítenos en las redes sociales:

Copyright © Catrena Bowman. Todos los derechos reservados.

No se encontraron menús.

Copyright © 2024 Catrena Bowman. Todos los derechos reservados.

No se encontraron menús.